divendres, 25 de març de 2016

DE CABEZÓN, Antonio (1510-1566) - Musica para Tecla, Arpa y Vihuela

Maerten van Heemskerck - Portrait of a Lady spinning (c.1531)
Obra de Martin van Heemskerck (1498-1574), pintor holandès (1)



- Recordatori d'Antonio de Cabezón -
En el dia de la commemoració del seu 450è aniversari de decés



Parlem de Pintura...

Martin van Heemskerck (Heemskerk, 1 de juny de 1498 - Haarlem, 1 d'octubre de 1574) va ser un pintor del manierisme holandès que va rebre la influència de l'obra de Miquel Àngel. La gran part de la seva carrera es va desenvolupar a Haarlem. Va ser deixeble de Jan van Scorel, i va adoptar l'estil italià del seu mestre. Maerten va passar el període comprès entre el 1532 i el 1536 a Itàlia. Va fer molts dibuixos i gravats i va ser especialment conegut per la seva interpretació de les set meravelles del món. En les seves nombroses obres mitològiques i religioses va realitzar composicions complexes de colors brillants i figures musculades en moviments tumultuosos. Els seus dos quaderns de dibuixos (Kupferstichkabinett, Berlín) realitzats a Roma entre els anys 1532 i 1535 van tenir gran importància perquè van documentar molts monuments romans que amb el temps van ser derruïts o que van patir notables transformacions. Com a exemple poden citar-se els dibuixos que va fer de la construcció de la Basílica de Sant Pere sobre les restes d'un antic temple cristià. Va morir a Haarlem l'octubre de 1574.




Parlem de Música...

Antonio de Cabezón (Castrillo de Matajudíos, 1510 - Madrid, 26 de març de 1566) va ser un organista i compositor espanyol, considerat un dels més importants del gènere instrumental a la Península Ibèrica durant el segle XVI. Cec de naixement, es va traslladar a Palència per continuar els seus estudis amb García de Baeza, organista de la Catedral de San Antolín. Va ser músic de cambra de Carles V i, anys més tard, del seu fill Felip II. Gràcies als seus viatges per Europa acompanyant al Rei, va tenir l'oportunitat de conèixer als músics més destacats de les escoles europees. D'aquestes trobades van sorgir interessants intercanvis, com la influència que va exercir el compositor francès Josquin Des Prés en l'estil polifònic de Cabezón i la d'aquest al seu torn sobre les variacions de Des Prés. La major part de la seva producció va estar dedicada a la música de tecla, en què va aconseguir desenvolupar un estil propi i una excel·lent tècnica instrumental. Va preferir treballar sobre noves formes com els tientos, una forma de motets instrumentals basats en la imitació, les glosses de romanços i les diferències o variacions sobre cançons franceses. La seva obra va ser publicada a Madrid pel seu fill Hernando de Cabezón 12 anys després de la seva mort sota el títol Obras de música para tecla, arpa y vihuela de Antonio de Cabezón (1578). En el segle XX Higini Anglès va elaborar una nova edició en tres volums en què no va incloure les glosses i que va publicar a Barcelona el 1966. De Cabezón va morir a Madrid el març de 1566.

Font: En català: Antonio de Cabezon (1510-1566) En castellano: Antonio de Cabezon (1510-1566) In english: Antonio de Cabezon (1510-1566) - Altres: Antonio de Cabezon (1510-1566)



Parlem en veu pròpia o en veu d'altri...

El sutil lenguaje de su música -serenidad, elevación, claridad de ideas-, apo­yado por primera vez en los recursos propios de los instrumentos de tecla, va a hacer avanzar en muchos lustros, con su genial intuición y dotes técnicas, a la música de su época. Su inspiración va a llegar a desbordar en muchos casos las mismas posibilidades físicas del instrumento, pareciendo como si su ceguera hu­biera acentuado excepcionalmente su capacidad de abstracción e informalismo, llegando a alcanzar por estas vías muy altas cimas de interioridad y trascendencia. Aparte de sus valores estéticos y artísticos, pensamos que aquel momento del teclado representa hoy un campo de trabajo muy útil para una época como la nuestra de exigencia revisora y apertura de formas. La «modernidad» de Cabezón es en efecto constante sorpresa, y la problemática de alguna de sus «situaciones» de creación, en extremo interesante y fructífera. Y para esa vertiente empeñada­mente analítica en que se mueve el arte de nuestro tiempo, pueden ser «lección» importante estas estructuras nacidas en una situación de cruce entre momentos tan fundamentales de nuestra cultura: Edad Media y Barroco. Con elementos de uno y otro es «inventado» este estilo, armónico equilibrio desde la dimensión «interior» de su ser renacentista: una técnica que sabe fundir intimismo y color con densidad expresiva, emoción y disciplina que prestan a su mensaje el más singular atractivo. Y sus Tientos, Diferencias, Versos, Himnos, Glosas, no son sino el resultado de aquella síntesis, resumen de una época y primer eslabón de un «tiempo nuevo». Pero en su obra todo nos enriquece e interesa principalmente por el aliento hu­mano que, tras sus cifras, nos llega de su colosal personalidad: ciego, introvertido, místico, poseído por su talento creador consiguió a lo largo de su vida ese estadio de concentración y cuantía técnica, capaz de dar soporte a las manifestaciones de un genio musical de primer orden. 

Se le ha llamado el Bach español, pero sus páginas, ocurridas ciento setenta y cinco años antes de las del gran «padre de la música», tienen en sí su propia razón y significado. Su música fluye a manera de meditación musical «concéntrica», y como experimentación de una «libertad» de creación que une a la fuerte im­pronta simbólica del material heredado una cálida comunicación personal. Esto es lo que hace de su lenguaje teclístico un asunto tremendamente vivo, actual, sin extrañarnos que su «visión» en los enriquecidos recursos que la historia ha depo­sitado en nuestro instrumento de teclado de hoy -el piano- sea reveladora, increíblemente auténtica. Su producción aborda todos los géneros usados por la música instrumental de la época: son como las últimas vidrieras del Gótico, alentadas ya por el ímpetu rena­centista, por una presencia personal que, por desarrollo técnico y «luz» instru­mental, viene a ser ya denso y original Barroco. Un Barroco -como el de Teresa de Jesús- a la hispánica, «entre Dios y entre los pucheros», donde el más deci­dido ensimismamiento corre paralelo a una diafanidad móvil y audaz, no reñida con ese realismo práctico que es, en su base, consecuencia de viejos saberes arte­sanos. En su obra Cabezón nos hablará a través de un «sentido» instrumental no importante por complicaciones externas, pero «transido» de vivencias interiores. Sus composiciones delatan las «obradas» de aquel espíritu suyo, sosegado y exi­gente, seráfico como un canto de río, pero tenso como el «buen pan» de sus tierras de Castrojeriz... («limpio, seco y enjuto», dirá el propio Antonio de Cabezón en un documento de arrendamiento de 1563). Burgos es tierra alta, país de frío, donde las intuiciones de lo sensible penetran como el arado bajo la tierra gélida. Castrojeriz une raigambre a silencio, y Castrillo de Matajudíos (sobre él hay mu­cho que hablar) es el pueblo más entrañable y radiante que he visto en mi vida. Esto es Cabezón: historia, individualidad, «misterio»... Difícilmente ha hablado el espíritu castellano de una manera más transfigurada y certera como en las medita­ciones musicales de «Antonio el ciego».

Ayuntamiento de Castrillo Matajudios (source/font: aquí)

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Informació addicional... 

INTERPRETS: Claudio Astronio (clave & órgano)
AMAZON: De Cabezon: Obras De Musica Para Tecla, Arpa Y Vihuela Vol.1
SPOTIFY: De Cabezon: Obras De Musica Para Tecla, Arpa Y Vihuela Vol.1



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4 comentaris:

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  2. Muchas gracias por compartir este programa tan interesante.

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  3. Un administrador del blog ha eliminat aquest comentari.

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